La nueva vida del Museo Marítimo de Barcelona

20130217-152152.jpg La Sala de les Grans Naus nunca había estado tan vacía. Impresiona ver la Galera Real de Juan de Austria prácticamente sola en este gran espacio. Hasta finales de 2014, el Museu Marítim de Barcelona (MMB) permanecerá así, desnudo e imponente, a la espera de su reapertura como nueva sala de exposiciones tras el proceso de remodelación del edificio de las Drassanes Reials que se ha desarrollado paralelamente a la reforma de la exposición permanente del museo. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, acompañado del presidente de la Diputación de Barcelona y del Consorci de les Drassanes Reials y Museu Marítim de Barcelona, Salvador Esteve; el alcalde de la capital catalana, Xavier Trias, y el presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Sixte Cambra, descubrieron el edificio remodelado el sábado en un acto multitudinario. La última fase de las obras de renovación del edificio, con una inversión de 17 millones de euros, que se han desarrollado durante los dos últimos años, han permitido recuperar uno de los monumentos más importantes de la construcción naval del Mediterráneo y uno de los iconos de la fachada marítima de la ciudad. Los estudios históricos realizados, que confirmaron las posteriores excavaciones, han reescrito la historia del edificio: la actual sede del MMB no es gótica como se creía, si no del siglo XVI. Durante la construcción del edificio actual, en el siglo XVI, la remodelación fue profunda y una gran parte de los viejos astilleros del siglo XIII fue derribada. Más allá de esta investigación, las obras han consistido en la realización de tres grandes proyectos de remodelación: la mejora de los pabellones más grandes del edificio, la rehabilitación de los contrafuertes de la Avinguda de les Drassanes, y la restauración de tres elementos del conjunto arquitectónico como son el Portal de la Pau, la Casa del Gobernador y la Casa de Mantenimiento. Los trabajos en el espacio de les Grans Naus han acondicionado una sala de reserva con climatología especial para la correcta conservación de las piezas, un nuevo espacio para la biblioteca del museo, un nuevo Centro de Documentación Marítima y un aula de actividades didácticas, entre otras. Nueva museografía Esta nueva etapa, esta nueva vida, supondrá una nueva museografía que tendrá como eje central la relación entre el hombre y el mar. Los tres elementos vertebradores del nuevo MMB son los conceptos de puerta-puente-puerto. Por un lado, se propone una nueva puerta de entrada al museo por mar, situada en la avenida Josep Carner que daría lugar a un nuevo vestíbulo. El puente hace referencia a la pasarela que permitirá el acceso a una visión elevada de la Galera Real, que se ampliará para llegar al otro extremo de los astilleros, permitiendo una perspectiva global del espacio y el acceso a zonas hasta ahora restringidas, como los jardines del Baluard, el camino de ronda, y la vista del único vestigio de la muralla medieval de la ciudad, del siglo XV. Finalmente, la zona designada puerto sería el espacio de exposición de la colección, donde el discurso se articula mediante un sistemas de boyas-red, espacios conceptuales y materiales que agrupan ideas, objetos, palabras, imágenes y sonidos por ámbitos temáticos. Aunque para ver este nuevo museo deberemos esperar al próximo año. Hasta entonces, un maravilloso vacío recibirá a los visitantes. www.maycarr.es]]>